11/20/2014

BENEFICIOS QUE NOS APORTAN LOS ALIMENTOS CRUDOS.


BENEFICIOS QUE NOS APORTAN LOS ALIMENTOS CRUDOS.
POR EL DOCTOR CARLOS ARTURO ALLEN SISNIEGA.

Cuando nos referimos a alimentos crudos hablamos de las frutas, verduras, cereales, frutos secos, etc.… que son los que, tanto por el diseño de nuestro sistema dental, como por las características y longitud de nuestro aparato digestivo, como por las características del sistema enzimático de nuestro organismo, estamos diseñados fisiológicamente para consumir.

Los alimentos crudos conservan el sabor natural propio de cada alimento, que según la medicina tradicional china, va muy ligado a la descarga inicial de energía aportada al organismo. Todos hemos podido comprobar que el simple contacto, ya sea oral o, incluso del simple olor, con alimentos determinados en un momento especifico a incrementado significativamente nuestro nivel de energía, mucho antes de que el alimento en sí sea absorbido en el intestino. Para obtener los resultados más beneficiosos es esencial que sepamos elegir los alimentos más adecuados, en el momento óptimo de maduración, y lavarlos convenientemente antes de su consumo.

Los alimentos crudos conservan sus vitaminas, minerales y enzimas al no haber sido alterados por la acción de las altas temperaturas utilizadas en los procesos de cocción. Así son reconocidos por nuestro sistema inmune como sustancias apropiadas para nuestro organismo y su consumo no genera la leucocitosis postprandial (aumento importante en el número de glóbulos blancos en sangre) consecuente al consumo de los alimentos cocinados y otros tóxicos presentes normalmente en los alimentos procesados. Consumiendo dosis generosas de alimentos crudos evitamos parte importante del desgaste de nuestro sistema de defensas naturales, que pueden centrarse en luchar contra las posibles agresiones de agentes realmente perniciosos.

La mayoría de los alimentos crudos son alcalinos y depurativos. Nuestra sangre ha de estar levemente alcalina, en unos valores entre 7,36 y 7,45. Con estos niveles de alcalinidad la presencia de óxigeno en la sangre suele ser el adecuado para el funcionamiento de todo el organismo. La variación de ese valor hacia un grado más ácido, es un síntoma concluyente del defectuoso intercambio celular, y, por tanto, de un posible incremento del nivel de toxinas presentes en la sangre, lo que genera la mayoria de las enfermedades degenerativas. Cuando nuestra sangre se acidifica dejamos de tener límpio el “terreno” y sólo es cuestión de tiempo el que aniden y se desarrollen virus, bacterias, gérmenes y hongos. Para intentar equilibrar una sangre ácida el organismo hace uso del propio Calcio, Magnesio y otros minerales presentes en la sangre circundante y los huesos, lo que puede provocar enfermedades como la osteoporosis y otros importantes enfermedades degenerativas. Alcalinizar debe ser el principal objetivo de todas las personas, sanas o enfermas. Un objetivo permanente y constante durante TODA nuestra vida, ya que de ello dependen los años y la calidad de vida de los años que vamos a vivir.

Los alimentos crudos no provocan la elevación drástica en los niveles de insulina que se produce con el consumo de la mayoría de los alimentos procesados y refinados que son ricos en hidratos de carbono o azúcares, ya que las frutas, verduras, etc, crudas, contienen la fibra, enzimas y otros fitonutrientes necesarios para hacer que el proceso de asimilación se produzca de forma gradual y con menos necesidad de aportes propios.

Éste mismo contenido en fitonutrientes (muchos de ellos con propiedades aún no descubiertas) necesarios para facilitar el proceso de asimilación y, por ello, la recuperación del organismo, hace que los alimentos crudos sean más digestivos y nos den una mayor sensación de saciedad y conseguimos, así, que nuestro tránsito intestinal sea mucho más efectivo y eficaz.

Debemos ingerir los alimentos crudos masticando despacio y minuciosamente para obtener así el mayor número posible de nutrientes, ya desde el comienzo del proceso digestivo en la boca y haciendo que el alimento entre en el estómago bien ensalivado y triturado, lo que facilitará el proceso digestivo, haciendo que sea mucho más rápido y menos pesado.

A aquellos nutrientes que presentan en su composición fitatos (semillas, legumbres o nueces) se les puede someter a un tiempo de remojo, con lo que se debería iniciar la germinación de los mismos. Con ello se desencadena una cascada de procesos enzimáticos entre cuyos efectos tendríamos, una reducción del ácido fítico, una mayor digestibilidad y un aumento significativo en la cantidad de las vitaminas y minerales presentes en el alimento, lo que les hace aún más valiosos.

CURIOSIDADES

-Si las vacas comen sólo vegetales, suponiendo que las alimenten de forma natural... ¿de dónde crees que obtienen el calcio que aporta la leche?

-Sabías que para que el calcio, procedente de una alimentación adecuada, se sintetice y se fije en los huesos es imprescindible la vitamina D, que obtenemos a través del sol. Además debe de existir un balance equilibrado entre el calcio y el magnesio, para que ambos realicen bien sus funciones.

-La vitamina D, procedente del Sol, racionalmente tomada, permite que el intestino delgado absorba calcio y otros minerales básicos en la formación de enzimas que nos protegen de las enfermedades.

-Una alimentación basada en alimentos ácidos (lácteos, azucares y harinas refinadas, carnes, bebidas gaseosas, café, etc) desarrolla un estado de toxemia en el medio intercelular y provoca que el calcio y otros minerales de "desprendan" del hueso y se unan a estos ácidos, para precipitarse en forma de sales, y alejarlos del torrente sanguíneo.

-Cuando los niveles de calcio llegan a un mínimo en los huesos, la calcitonina entra en acción y moviliza el calcio a las articulaciones con la finalidad de que, al depositarse allí, éstas no se muevan y se eviten fracturas del hueso.

CURIOSO VERDAD.


 

 

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